EL PADRE REBAZA, UNA VIDA AL SERVICIO DE LOS DEMÁS

jueves, 8 de noviembre de 2007

El amor


El amor recíproco, el único del que podríamos ocuparnos aquí es el que pone en juego lo inhabitual en la práctica, que aguza la imaginación, la fé en la duda, la percepción del objeto interior en el objeto exterior.
Implica el beso, el abrazo, el problema y el desenlace indefinidamente problemático del asunto.
El amor siempre tiene tiempo. Tiene ante sí de donde puede venir el pensamiento, los ojos que tratará enseguida de distraer de su mirada, la garganta en la que se coagularán los sonidos, están los senos y el fondo de la boca. Tiene ante sí los pliegues inguinales, las piernas que corren, el vapor que desciende de sus velas, está el placer de la nieve que cae ante la ventana. La lengua dibuja los labios, junta los ojos, yergue los senos, pliega las axilas, abre la ventana; la boca atrae la carne con todas sus fuerzas, se pierde en un beso errante, reemplaza la boca que ha tomado, es la mezcla del día y de la noche. Los brazos y los muslos del hombre están ligados a los brazos y a los muslos de la mujer, el viento se mezcla al humo, las manos toman la impronta de los deseos.
Se distinguen los problemas en problema de primero, de segundo y de tercer grado. En el problema de primer grado la mujer, inspirándose en las culturas Tlinkit de Norteamérica, busca el abrazo más perfecto con el hombre; se tratará de formar entre los dos un solo bloque. En el de segundo grado, la mujer tomando como modelo las esculturas Haida de origen apenas diferente, huirá lo más posible de ese abrazo; se tratará de tocarse apenas, de gozar sólo al separarse. En el de torcer grado, la mujer adoptará por turno, todas las posiciones naturales.
La ventana estará abierta, entreabierta, cerrada, dará sobre la estrella, la estrella se elevará hacia ella, la estrella deberá esperarla o pasar al otro lado de la casa.
1.- Cuando la mujer está sobre su espalda y el hombre está acostado sobre ella, es la cedilla.
2.- Cuando el hombre está sobre su espalda y su amante acostada sobre él, es la c.
3.- Cuando el hombre y su amante están acostados sobre el flanco y se miran es el para-brisas.
4.- Cuando el hombre y la mujer están acostados sobra el flanco y sólo se deja ver la espalda de la mujer, es la Mare-au-Diable.
5.- Cuando el hombre y su amante están acostados sobre el flanco mirándose y ella enlaza con sus muslos los muslos del hombre, la ventana completamente abierta, es el oasis.
6.- Cuando el hombre y la mujer están acostados sobre su espalda y una pierna de la mujer está atravesada sobre el vientre del hombre, es el espejo quebrado.
7.- Cuando el hombre está acostado con su amante que lo enlaza con sus muslos, es la viña virgen.
8.- Cuando el hombre y la mujer están sobre su espalda, la mujer sobre el hombre cabeza contra pies, las piernas de la mujer deslizadas bajo los brazos del hombre, es el silbato del tren.
9.- Cuando la mujer está sentada, las piernas extendidas sobre el hombre acostado mirándola, y ella se apoya sobra sus manos, es la lectura.
10.- Cuando la mujer está sentada, las rodillas plegadas sobre el hombre acostado, mirándolo, el busto vuelto o no, es el abanico.
11.- Cuando la mujer está sentada de espaldas, las rodillas plegadas sobre el hombre acostado, es el trampolín.
12.- Cuando la mujer, reposando sobre su espalda, levanta las piernas verticalmente, es el pájaro-lira.
13.- Cuando la mujer vista de frente coloca sus piernas sobre las espaldas del hombre, es el lince.
14.- Cuando las piernas de la mujer están contraídas y mantenidas así por el hombre contra su pecho, es el escudo.
15.- Cuando las piernas de la mujer están contraídas, las rodillas plegadas a la altura de los senos, es la orquídea.
16.- Cuando sólo una de las piernas está extendida, es medianoche pasada.
17.- Cuando la mujer coloca una de sus piernas sobre la espalda del hombre y extiende la otra pierna, luego pone ésta a su vez sobre su espalda y extiende la primera y así alternativamente, es la máquina de coser.
18.- Cuando una de las piernas de la mujer está colocada sobre la cabeza del hombre y la otra está extendida, es el primer piso.
19.- Cuando las piernas de la mujer están levantadas y colocadas una sobre la otra, es la espiral.
20.- Cuando el hombre, durante el asunto, se da vuelta en redondo y goza de su amante sin abandonarla y ésta no deja de abrazar su cintura, es el calendario perpetuo.
21.- Cuando el hombre y su amante apoyan su cuerpo uno en el otro o contra una pared y permaneciendo así parados enfrentan el problema, es a la salud del leñador.
22.- Cuando el hombre se apoya sobre la pared y la mujer sentada sobre las manos del hombre unidas bajo ella, pasa sus brazos alrededor de su cuello y pegando sus muslos a lo largo de su cintura se remueve por medio de sus pies con los que toca la pared contra la cual se apoya el hombre, es el rapto en barca.
23.- Cuando la mujer está apoyada a la vez sobre sus manos y sus pies como un cuadrúpedo y el hombre permanece de pie, es el pendiente.
24.- Cuando la mujer se apoya sobre sus manos y sus rodillas y el hombre está arrodillado, es la Santa Mesa.
25.- Cuando la mujer permanece sobre sus manos y el hombre parado la tiene levantada por las piernas y éstas aprietan estrechamente sus flancos, es la boya de salvataje.
26.- Cuando el hombre está sentado sobre una silla y su amante, mirando, está sentada a horcajadas sobre él, es el jardín público.
27.- Cuando el hombre está sentado sobre una silla y su amante dándole la espalda está sentada a horcajadas sobre él, es la trampa.
28.- Cuando el hombre está parado y la mujer apoya la parte superior de su cuerpo en la cama, las piernas encerrando estrechamente la cintura del hombre, es la cabeza de Vercingétorix.
29.- Cuando la mujer está en cuclillas sobre la cama delante del hombre parado contra ella, es el juego de la pulga.
30.- Cuando la mujer está arrodillada sobra la cama mirando al hombre parado contra ella, es el vetiver.
31.- Cuando la mujer está arrodillada en la cama dándole la espalda al hombre parado contra ella, es el bautismo de las campanas.
32.- Cuando la virgen está echada hacia atrás, el cuerpo fuertemente arqueado y reposando sobre el suelo en sus pies y en sus manos o mejor en sus pies y su cabeza, estando el hombre de rodillas, es la aurora boreal.
El amor multiplica los problemas. La libertad furiosa se apodera de los amantes más devotos el uno del otro que el espacio del pecho del aire. La mujer guarda siempre en su ventana la luz de la estrella, en su mano la línea de vida de su amante. La estrella, en la ventana, da vuelta lentamente, entra y sale sin parar, el asunto se ha cumplido, la pálida silueta de la estrella en la ventana ha quemado la cortina del día. [André Breton]

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Revista de creación y eventos culturales. Moderan: Doan Ortiz Zamora, Alan Bustamante Medina y Jack Farfán Cedrón, escritores peruanos.