EL PADRE REBAZA, UNA VIDA AL SERVICIO DE LOS DEMÁS

lunes, 28 de diciembre de 2009

MISERIA, ENVIDIA Y POESÍA

Por Umberto Cobo


Miseria: escasez de dinero y medios para vivir.
Envidia: sentimiento que busca que al otro le vaya peor.
Poesía contemporánea: expresar emociones, sentimientos e ideas donde quien lee da sentido al texto
.

Hace ahora, casi treinta años, un abogado javeriano que fungía de rapsoda solicitó los servicios civilizadores de otro inspirado a fin de favorecer, perjudicándole, a su enemigo en los campos de la lírica. Se trataba, en la apariencia, de aliviar las afujías del autodenominado Poeta Nacional, víctima del desempleo y la pobreza. El futuro favorecido conducía un rebaño de pariguales que compartían sus odios y arrojo para castigar, con vacías botellas de anís, en la Cantina de Marielita, a todo cantor consagrado o gacetillero de prensa y radio. Mario Rivero, Isaias Peña Gutierrez, Giovanni Quessep, José Luis Diaz Granados: primo en décimo grado de García Marquez y cantor del Doctor Santomafia, Eduardo Gómez, Dario Ruiz Gomez, José Mario Arbeláez, Nelson Osorio Marín, Ignacio Escobar Urdaneta de Brigard, Miguel Mendez Camacho, Armando Orozco, Manuel Hernández, Henry Luque Muñoz, JG Cobo Borda, Alvaro Miranda y muchos más cayeron bajo la estallante damajuana del hijo de Rubayata. Unas veces por malos poetas y otras, por ir ellos también, con malos poetas. De allí que el abogado javeriano, que ya había sido sometido al puño de hierro del derelicto, temiendo que en su espléndida nueva oficina de Gerente Cultural fuese atacado por la insania misma, creó, con la colaboración de una diminuta institutora de la Universidad de los Andes, un taller de poesía que financiado con el dinero de todo el mundo, diera alguna holgura al Poeta Nacional y calmara sus resacas de odio. Asombrado ante tanta generosidad para con tan pugnaz enemigo, el inspirado intermediario preguntó al Gerente por qué lo hacía y este, ni corto ni perezoso, le endosó la respuesta iluminada: “Es que haciéndole favores se le hace más daño”.
Desde entonces el ex Gerente Cultural no ha reculado en sus amparos, que incluyen un Doctorado de la Universidad Malatesta, 10 años de publicidad permanente en el Magazín Dominical de El Espectador, 30 años de salario fijo en Casa de MaMeCa y las recompensas Bonald Baraibar, Antioquía University, Aposento del Libro, Madame Ivonne, Gabinete de la Sapiencia, Fernandez Retamar y Chus Visor, mudando el energúmeno en la paloma lírica más odiada de Colombia, el único país del mundo con el 80% de sus escasas 335 librerías en tres de sus ciudades, 1200 Bibliotecas Públicas en municipios plagados de analfabetos y desplazados con libros españoles que nadie lee, y sólo un 4% de usuarios de Banda Ancha con una población de 43 millones.
Odio contra la energúmena paloma del ayer que tuvo su primer capítulo cuando para darle un baculazo a su gloria el propio Gerente Cultural y su partenaire MaMeCa decidieron importar a la capital de la república al cartagenero Raúl Gómez Jattin cuya fama de poeta iba de la mano de su desgracia como enfermo síquico, lo cual garantizaba que cualquier gloria que llegase a alcanzar no le beneficiaría nunca sino que haría mucho daño al Poeta Nacional. Lo que no estaba en sus pírricos presupuestos, para coronar esta pilatuna contra la fama del hijo de Rubayata, ganada mediante el ejercicio del botellazo en la cabeza, fueron los incendios y aquelarres que les propinó Gomez Jattin al Gerente Cultural y su partenaire, que terminaron por llamarse por cuenta del cartagenero, La Hiena y La Garza Coja de la Poesía Colombiana. Gomez Jattin fue asesinado mediante el odio contra los locos y la poesía en 1997, hace 12 años, los mismos que los enemigos del Poeta Nacional han tardado en construir un Golem de Gomez Jattin para hacer más duros sus últimos días.
No de otra manera puede entenderse la cascada de artículos que la Gran Prensa [léase Josémario, Cobo Borda, William Ospina, Nicolás Suescun, Abad Faciolince, Enrique Serrano, etc.] dispensa estos días a unos textos borrachos de metáforas, dignos de la arquitectura infernal de Piranesi, que sólo alcanzan claridad mediante el deseo de sus adictos, que odiando al Poeta Nacional, sienten el aleteo de la poesía en esos galimatías cruzados y teñidos de cavernas de la isla de Calipso, los difusos rayos de Piros, los arcos, escaleras y jarrores del palacio de Alcinoo, los candelabros, lapidas, trípodes, ornamentos, criptas, rejas y puentes levadizos del cementerio de Bunhill Fields mientras Remedios Buendía, conocida como La Bella se peina en La Mohana su trenza de 15 metros y la voz de Tamerlán rompe hielos azules en Noruega y no en Asia Central, concluyendo:

En su espalda hay un talismán que me horroriza,
una luz que me aterra como si fuera el polvo del Zuco.
Por la noche el sueño no me da reposo, me desgarra.
Imagino que ya soy un dios, que es mío el infinito.
Pero en mis brazos soy una multitud de creyentes
ardiendo en el lecho de temblor y sexo
mientras desde los astros cae la nieve que me enfría…

[Con una mano escribo y la otra me sostengo]

La Palma de Oro de los encomios propinados a la magna obra de Fernando Denis, que así se llama el nuevo dolor de cabeza de Juan Manuel Roca lo ejecuta la revista Arcadia, maestra de maestros en perversidades. Dice la anónima directora que su verso es “sin corsés, con una musicalidad antigua, inspirados por la pintura prerrafaelita y teñida de colores del trópico y hermosas fulguraciones de otros tiempos”. Por tales motivos declara, así no mas, como quien no quiere la cosa, pero queriendo, La geometría del agua [sic] el Libro del Año. Lo que no dice la nota de Arcadia es que el “hasta hace poco empedernido bohemio” es por el momento uno de los más exitosos predicadores de una iglesia protestante de la Séptima con 34, donde con El Libro en la mano ejecuta los más singulares sermones, con pataletas de perdón y danzas macabras de limpieza del alma, todos los domingos a las Once de la mañana, de donde sale a vender sus libros en el Mercado de las Pulgas, cuando despluma una legión de ingenuos que creen está salvado del infierno de la vida diaria. El único que no se ha comido el cuento es el hoy escéptico ex Gerente Cultural, que ante tanto prestigio ha dicho: Pobrecito, como se vuelva pastor, se hará rico, pero nadie volverá a pensar que fue poeta. En Colombia sólo los miserables merecen la Gloria.
Fuente: HAT

sábado, 19 de diciembre de 2009

[plebella] Salió Plebella #18 - Este sábado comprála en el Buen Día


Este sábado 19 encontrá el nuevo número de Plebella
solo en el Buen Día
junto a pájarosló editora, PDD, Poesía Manuscrita y Cilc.

Festival Buen Día

19 de diciembre de 12 a 24 hs
Plaza Armenia, Costa Rica, Malabia, Nicaragua
CABA


PLEBELLA 18: Ensayos, reseñas, entrevistas: inéditos de Eduardo Espina, Emiliano Bustos , Enjambre + Aiello, Peralta, Bauzá
Dirección: Romina Freschi
Ilutraciones: Eduardo Zabala
http://www.plebella.com.ar/

lunes, 14 de diciembre de 2009

POEMA I








Te adivino mientras crece entre la hierba la lámpara del miedo
A la hora de los ciegos iracundos y el anillo de plomo olvidado en un peldaño
Mientras el ratón de goma roe el quicio de mi puerta y el pie paralizado
Te hablo desde lejos al otro lado del mar
Cuando suben a tu sueño los vapores y el buscador de perlas
Te escribo mis cartas en relieve
Mis cartas escritas en la nube de papiro blanco
Mis cartas de algodón incendiado

Eres la esclava de corazón de azogue
Eres la loca que se mira en el espejo y llora
Eres la golondrina aterida con escarcha en las pestañas
Eres la niña de madera mojada en el sudor de los hervores
Eres la muerta que huye dando gritos
Espantada del crujido de las barcas y la rotura del agua
Espantada de la brasa que quema la venda de sus ojos

Marchas entre rieles imantados por el rodar de la moneda
Marchas hacia los jirones de noche perdidos en las zarzas
En busca de la paloma herida
En busca de tu lengua de puente entre dos abismos

Quiero pronto los buques para cargar mi sangre
Quiero pronto la estatua para graduar su sueño
Quiero ver a la tarde labrar sus lingotes de oro

Francisco Bendezú
De: Los años, 2da Ed., 1961




miércoles, 9 de diciembre de 2009

REVISTA PIE IZQUIERDO-BOLIVIA-ALEX AYALA‏










Estimados compañeros:

Aunque este e-mail lo debería haber enviado hace un año, o dos, o tres quizás, me llena de emoción y satisfacción estar escribiéndolo ahora. Les daré la buena nueva: el año que viene, en marzo más o menos, si es que no ocurre nada extraño, nacerá una nueva revista boliviana. En un país donde la política y la economía son los temas principales que ocupan permantemente las portadas, en el que los periódicos, los semanarios e incluso las revistas mensuales están “atados” irremediablemente a la coyuntura pura y dura de cada día, tenemos un propósito simple (y a la vez un tanto complicado): contar historias.

La prisa con la que se trabaja actualmente en las redacciones de Bolivia hace que los medios, en la mayoría de los casos, únicamente se queden en la periferia de aquello que nos relatan. No hay descanso. Nunca hay tiempo. Todo es “para ahorita”. No se permite que la arena repose en el fondo del río y, por lo tanto, al final se la lleva la corriente. No se deja ni un minuto a la reflexión. Las notas casi siempre se realizan mecánicamente. No van más allá. Lo que no quita que haya periodistas excelentes en el país, con olfato de reportero y buena pluma. Pero no suelen contar con los espacios suficientes.

Para intentar llenar justamente ese vacío está por nacer Pie Izquierdo, una revista que buscará dar protagonismo a géneros periodísticos que en Bolivia están casi condenados al destierro, como el pérfil, la crónica y el reportaje de largo aliento; que mirará hacia adentro pero también a otros países; y que buscará la calidad en cada uno de sus textos.

Leía el otro día en una entrevista al periodista Juan Pablo Meneses que éste aseguraba que “el futuro de la crónica y la no-ficción se halla en el libro electrónico”. Y nosotros, desde Pie Izquierdo, creemos que también en las revistas, revistas que seguramente en un tiempo no lejano se volverán igualmente electrónicas, pero revistas al fin y al cabo.

¿Por qué Pie Izquierdo?

Vivimos es un mundo hecho a medida para los diestros, con la caja de cambios de los carros a la derecha del volante, con guitarras acondicionadas para que uno las maneje gracias a los dedos de la mano derecha, con tijeras diseñadas para que un zurdo tenga muchas posibilidades de cortarse, etcétera. La mayor parte de los objetos son estándar: pensados exclusivamente para los diestros. Es más, la palabra “izquierdo” o “izquierda” pareciera además estar rodeada de connotaciones negativas. El credo apostólico, por ejemplo, identifica a los justos con la derecha y a los pecadores con la izquierda. Y el simple hecho de “levantarse con el pie izquierdo” suele ser sinónimo de malos augurios.

En este contexto, para los zurdos afrontar un mundo que no está hecho a su medida supone un desafío constante. Y eso queremos que sea para nosotros Pie Izquierdo, un reto diario, una apuesta en favor de una manera distinta de entender el periodismo. En resumen, metafóricamente hablando, buscamos hacer una revista para zurdos. Teniendo en cuenta, como dice Julio Villanueva Chang (famoso zurdo, por cierto) que “para un cronista el mundo es una vitrina de valiosos desperdicios”; y que el “trabajo consiste en escarbar en él hasta tener la suerte de hallar dos cosas a las que en apariencia nada une”.

En la película Mi pie izquierdo , el protagonista, Christy Brown (Daniel Day-Lewis), pintor, poeta y escritor irlandés aquejado de parálisis cerebral, echa por tierra todas las barreras que impiden su integración en la sociedad al aprender a usar su pie izquierdo para escribir y pintar. Y en nuestro caso se trata de algo parecido. Queremos “leer” las realidades que nos rodean de otra manera. Superar las barreras entre el periodismo y la sociedad. Lograr que el lector sienta los textos como algo cercano, que los haga suyos.

Sabemos, sin embargo, que no somos los inventores de la pólvora. Más bien tenemos la ventaja de contar con excelentes espejos que han servido de febril inspiración a los miembros del equipo de Pie Izquierdo a la hora de trazar el camino a seguir. Se trata de prestigiosas revistas como Gatopardo (México), Etiqueta Negra (Perú), El Malpensante (Colombia), Marcapasos (Venezuela) o Soho (Colombia), por mencionar algunas, de medios que han hecho bien los deberes y ahora son una referencia en América Latina.

Con todo, no queremos hacer ni un The New Yorker en español, ni un Etiqueta Negra a la boliviana ni nada por el estilo. Nuestra búsqueda será en pos de encontrar una voz diferenciada. Será difícil. Al principio (espero que no) es posible incluso que no seamos nada más que un mal boceto, que nos podamos parecer, en mayor o en menor medida, a otros medios. Pero no renunciaremos a nuestra meta: consolidar una identidad propia.

El paladar de la memoria

Para ello necesitamos ayuda. Y es por eso que ahora me estoy poniendo en contacto con vosotros. Pero definiré antes que nada vosotros: periodistas, no-periodistas y escritores jóvenes, no tan jóvenes y consagrados, bolivianos y de otros países, preocupados por el qué (por lo que cuentan) pero también por el cómo (por la manera en que lo hacen); que estén interesados en ir siempre un pasito más allá en todo lo que emprenden; que estén dispuestos a un diálogo constante autor-editor para conseguir textos más compactos; que le den tanta importancia a la investigación y a la reportería –a tomarle el pulso a la calle y a los personajes, en definitiva– como a aquello a lo que García Márquez llamaba carpintería –es decir, a la construcción de los escritos–; y que sean capaces de descubrir hechos extraordinarios dentro de aquellas realidades aparentemente más mundanas. En resumen, queremos colaboradores comprometidos con el difícil arte de narrar historias.

Por nuestra parte ofrecemos ponernos en cada número los guantes de boxeo para pelear por hacerlo lo mejor posible. Escaparemos del periodismo notarial –que registra datos pero que luego no los explica– como de la peste. Huiremos también de los estereotipos y las temáticas habituales. Intentaremos mostrar en cada nota una nueva interpretación del mundo. Partiremos de lo local como un vehículo para adentrarnos en lo global. Y daremos un sitial preferencial a los textos sin fecha de vencimiento, aquellos que son como el buen vino, que permanenecen por mucho tiempo en el paladar de la memoria.

Lamentablemente nuestro principal hándicap es que, por el momento, no contamos con demasiada plata. Somos un medio independiente que no pertenece a ningún gran grupo boliviano o extranjero de comunicación y, por lo tanto, con un capital lo más parecido a un corsé bien apretado. Pero vamos a pagar por cada una de las notas que compremos. No mucho, pero pagaremos. En un principio, alrededor de 150 dólares americanos por crónicas, perfiles y reportajes de largo aliento que tengan, más o menos, entre 15.000 y 30.000 caracteres; y un poco menos por los textos más pequeños. Y luego, si todo va por buen camino, esperamos que los montos cancelados por historia vayan aumentando.

Lo ideal es que los autores manden sus trabajos ya con las fotografías. Pero en los casos en los que éstas brillen por su ausencia o no sean buenas, Pie Izquierdo buscará la mejor forma de ilustrar la nota. Entre tanto, cuando sea necesario, se negociará adicionalmente con los fotógrafos en función del número de imágenes utilizadas en nuestra publicación.

Por otro lado, debido a que (como sosteníamos antes) estamos convencidos de que las buenas historias no caducan –o tardan mucho en hacerlo– y a que consideramos de gran importancia la difusión de ciertas piezas periodísticas en nuestro país, anunciamos de antemano que no haremos ascos al “reciclaje”. Es decir, siempre que merezca la pena y que los autores cuenten con los respectivos derechos de publicación de sus trabajos (o la autorización correspondiente) no tendremos ningún reparo en comprar relatos que ya hayan sido publicados en otros medios de éste u otro continente. La única condición es que hayan aparecido fuera de Bolivia. Y está quizás de más recalcar que Pie Izquierdo no se apropiará ni definitivamente ni temporalmente de los derechos de ningún escrito.

Dicho esto, esperamos las propuestas de cada uno de vosotros –tanto las de primera mano como las “recicladas”–. Pero sin quedarnos con los brazos cruzados, pues también tomaremos la iniciativa y nos iremos contactando poco a poco con algunos de vosotros para proponeros temas específicos y con los autores de ciertos textos ya publicados que nos gustaría que aparecieran en nuestras páginas. Bolivia merece conocer lo que se está escribiendo afuera; y nuestro mayor deseo es que la revista se convierta, entre otras cosas, en una especie de cordón umbilical entre otros lugares del mundo y nuestro país.

¿Y qué más les puedo adelantar? Más o menos el 35 por ciento de la publicación tendrá textos de afuera de Bolivia (dos crónicas, perfiles o reportajes largos) mientras que el resto de Pie Izquierdo estará protagonizado por escritos bolivianos. Y no habrá ningún eje temático, pero sí una serie de secciones fijas que soldarán los diferentes contenidos.

Un estado de ánimo

Por el momento, creo que eso es todo. Me parece que después de la parrafada que acabo de protagonizar (justa y necesaria) se merecen un descanso y que dé paso por fin al “hasta luego”. Pero no sin antes aprovechar la ocasión para agradecer de antemano por las pequeñas y grandes dosis de confianza que sé que muchos depositaréis en la revista.

Para mí es sumamente importante hacerlo porque soy consciente sobre todo de que sin vuestras historias la ecuación de Pie Izquierdo no podría resolverse, porque estoy seguro de que los textos serán leídos una y otra vez por la gente como una especie de antídoto para superar el aburrimiento y porque soy un convencido que el periodismo “urgente” que necesita la profesión no es aquel que está vinculado con la inmediatez, sino ése del que vosotros sois embajadores, más pausado y reflexivo, más dedicado al fin y al cabo.

Ya voy terminando, compañeros. Con un último mensaje: como diría el periodista vasco Manu Leguineche, son todos bienvenidos a esta “tribu” llamada Pie Izquierdo, más que una revista quizás un estado de ánimo. Y es que la vida, de una u otra manera, también es eso: un camaleónico estado de ánimo. Vivimos entre el drama y la comedia, entre el miedo y la esperanza, entre el calor del éxito y el frío de los fracasos. En resumen, entre el borde del camino y el precipicio. Y nosotros estamos aquí justamente para contarlo.

Nacer como revista en tiempos de crisis no será nada fácil. Pero no habrá excusas. La inseguridad será para nosotros como una especie de seguro a todo riesgo: garantizará trabajo, soluciones ingeniosas y compromiso. Tres materias primas muy importantes ante la empresa que ahora nos ocupa. La divina providencia (asquerosa a ratos) y varios cientos de esos cochinos dólares tan imprescindibles para poner en marcha un proyecto como éste harán el resto. Hasta aquí nomás puedo leer… A partir de este momento, mis dos e-mail (alexayalabol@yahoo.es y alexayalabol@hotmail.com) quedan abiertos a cualquier tipo de duda, propuesta o sugerencia. Y a todos, nuevamente, muchas gracias.

Un abrazo afectuoso,


Álex Ayala Ugarte
(director de la revista Pie Izquierdo)

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